Mejorar el día a día de los empleados en remoto

Si en tu organización el trabajo desde casa es algo habitual te interesará conocer todo lo que necesitas para facilitar la vida a tus trabajadores.

Primero, lo básico

Lo fundamental cuando trabajamos en remoto es contar con un entorno 100% online, en la nube, disponible desde cualquier dispositivo. En este sentido, lo mejor es confiar en productos de grandes proveedores.

Tanto Microsoft (Office 365) como Google (Workspace) cuentan con suites ofimáticas 100% online que sustituyen los clásicos programas que todos conocemos: Word, Excel, Powerpoint, etc… Al tratarse de versiones virtuales de las apps habituales adaptarse a ellas no supone ningún problema para cualquier persona que haya usado ordenadores previamente.

El buen trabajo en remoto pasa por tener unas buenas herramientas online pero por algo más… Te traemos trucos y consejos para que la experiencia del WFH sea más agradable y productiva y menos solitaria.

Ambas plataformas adaptan su presupuesto al tamaño de tu empresa y necesidades, por lo que nunca pagarás más de la cuenta.

Además de los servicios de ofimática, el segundo puntal de tu empresa en remoto es un buen sistema de comunicación. Por un lado es conveniente contar con un buen servicio de videollamadas: Zoom o Meets (también de Google) son dos contendientes a tener en cuenta.

Por otro lado, se recomienda otra vía de comunicación, más pensado para el chat de texto y en el que podamos crear canales según necesidad: el favorito de cada vez más empresas es Slack por su sencillo funcionamiento y su alto grado de personalización.

¿Cómo mantenemos la experiencia social?

La lección técnica puede que la tengamos bien aprendida pero, ¿qué hacemos con la socialización que perdemos al trabajar desde casa?

Puede que el trabajo en remoto nos quite ese café a media tarde en el comedor de la oficina, pero hay alternativas virtuales para combatir la soledad. Por ejemplo…

  1. Crea una pausa informal de forma regular con tu equipo: “el café de los miércoles”, “la charla de última hora”, “el viernes informal”… Llámale como quieras y hazlo cuando os vaya bien, pero asegúrate de tener esos momentos que pueden tener su propia sala de video-chat.
  2. Haz desconexiones periódicas… ¡de verdad!: decide determinado momento de la jornada donde pondrás en “off” todos los canales de comunicación de tu trabajo. Curiosamente estos periodos de desconexión total pueden ayudarnos a ser más productivos y a mejorar la socialización posterior. Puedes aprovecharlos para estirar las piernas o salir a tu terraza, en definitiva, disfrutar de un momento solo para ti.
  3. Crea una sala virtual específica para pasar el rato y conocer más a tus colegas: #random, #offtopic, #letsmeet… Llama como quieras a tu chat para temas banales y en el que esté prohibido hablar de proyectos, como esa charla casual al lado de la fuente de agua o la cafetera.
  4. Organiza algún encuentro real con tus “vecinos”: que trabajemos en remoto no implica que no podamos vernos si vivimos cerca (respetando siempre las normativas de nuestro gobierno). Seguro que en tu organización hay personas que viven en la misma área, anímalos a quedar, por ejemplo, para hacer el desayuno o el almuerzo juntos… ¡igual que cuando trabajábamos en la oficina!

Ideas para no perder el tiempo y conectarse mejor

Otro problema del trabajo en remoto es perder el foco fácilmente. He aquí algunos consejos para que esto no ocurra.

  1. Plantéate contratar servicios de coworking de manera ocasional: será una forma de ver a tus compañeros y de darle un empujón a esos proyectos a los que les cuesta salir adelante con reuniones solo online.
  2. Ve a la oficina sabiendo quién estará allí de antemano. Si periódicamente acudes a tu oficina acude el mismo día que van otros compañeros clave para el proyecto que tienes entre manos. Una herramienta como Daysk puede ayudarte mucho con este proceso.
  3. Aplica medidas anti-distracción en tu PC o teléfono, como el Modo Concentración en Android o el Asistente de Concentración en Windows.
  4. Utiliza métodos de gestión del tiempo, como el clásico Pomodoro. En Internet encontrarás infinidad de herramientas para aplicarlo a tu jornada.

Prueba, investiga… y disfruta del camino

No a todo el mundo le irán bien todos los trucos y consejos que hemos citado en este artículo. Es por eso que os animamos a ti y a tus colegas a probar todo lo que aquí exponemos y decidir qué os funciona mejor de forma grupal e individualmente.